Hay cargos que se pierden y dignidades que se conservan. Y también hay quienes, por conservar un cargo, terminan perdiendo ambas cosas.
Hay una forma de soberbia especialmente peligrosa: la de quienes aceptan responsabilidades que superan sus capacidades y, aun siendo conscientes de sus limitaci...
Información basada en reportes de delfino.cr.